jueves, 10 de agosto de 2017

Rums #32 Onbuhimo

Es jueves!
¿Sabéis qué es un onbuhimo? Es un tipo de portabebé, de origen asiático, que no va atado a la cintura, por lo que es perfecto para cuidar el suelo pélvico (ese gran olvidado) y una gran opción para portear estando embarazada. Yo lo descubrí tarde durante el embarazo (bueno... descubierto estaba, lo que no hice fue coserlo hasta ya casi el final) y fue una pena no haberlo tenido antes. Sin embargo, no es sólo para embarazadas, ya que ahora que quiero tener cuidado con mi suelo pélvico me viene genial que no me apriete la zona XD (eso, y que A. lo monto y en diez minutos cae redondo, por lo que me viene genial para dormirlo cuando estoy sola con los tres)
La historia de este Onbuhimo se remonta a cuando vi por Internet esta tela:
 Decir que me gustó es poco: me enamoré perdidamente de ella y la compré pensando en hacerme, por fin, el portabebé que necesitaba mi barriguita (o mi barrigón... que estaba de ocho meses).
Como la tela era tan perfecta por sí misma no quise hacerlo reversible (¿para qué? ¿vosotras le daríais la vuelta?
Por el otro lado "no reversible" usé esta loneta. La rescaté de un mei tai que me había cosido hacía tiempo.
Para las tiras, utilicé tela vaquera (compré una tela vaquera súper suave y con buen cuerpo pensando en hacer unos vaqueros para mi marido... tres portabebés después, mi marido sigue sin vaqueros)
El onbuhimo es un portabebé pensado para llevar el bebé a la espalda, y ¿ya he dicho que me encanta para niños grandes? A. tiene 2 años y le va genial, la tela llega de corva a corva y no se le clava nada.
Por delante, va atado sobre el pecho (esto me tiraba un poco para atrás, porque con la lactancia no me gusta presionar demasiado el pecho, pero de momento no me duele ni nada, el peso va bien repartido y no es lo mismo "sobre el pecho" que "en el pecho"). Deja la zona de la cintura libre (bueno... en esta foto hay de todo menos cintura, jeje)
¿Veis? Ideal para el embarazo (y yo divina de la muerte con mis zapatillas)

lunes, 7 de agosto de 2017

Reciclando camisetas

Cuando vi el adelanto de la ottobre de este verano hubo tres patrones que me llamaron poderosamente la atención: 
1. el peto Krtek (que no sé si llegaré a coser, porque la talla es grande para uno de mis hijos y pequeño para el otro)
2. la camisa safari (cosida pero sin fotos, al menos de momento)
3. el body embroidered roses, que fue verlo e imaginarlo con tela plana, concretamente con una que compré embarazada con la intención de hacerle algo al futuro bebé.
Aunque fueron  los pantalones tulip pocket los causantes de que la comprara, cosas de la vida de la costurera XD (pantalones que, por cierto, tengo ya sacado el patrón pero no encuentro el hueco para sentarme a coserlos, y esos que son para mi sobrina para este verano y se los quiero dar cuanto antes).

De este patrón he hecho, de momento, dos versiones.
 Esta es la primera, en tela de camiseta reciclada (la azul es de una camiseta mía, y la de flores era un vestido, aprovechado al máximo; ya os enseñé aquí el saquito que cosí con la mayor parte de la tela).
Al ser la versión de prueba no quise usar telas demasiado buenas, y preferí emplear las que tengo par reciclajes y pruebas. Por cierto, perdón por la manchita de pis en la foto, pero es que no he vuelto a hacerle otras con este body puesto (y eso que hoy mismo lo lleva, porque es muy cómodo).
Modificaciones al patrón: en lugar de mangas, lo he dejado sin ellas, más fresco para el verano; en el lugar donde deberían ir las mangas, he puesto puño de la misma tela que la parte de abajo. También he dejado un hombro abierto y cerrado con snaps, para ponerlo y quitarlo con más facilidad, aunque cerrado cabe perfectamente la cabeza. 


Enlazo en el blog de fans de ottobre, menuda inspiración y, por supuesto, Yo coso flores. de Pandielleando.  

sábado, 5 de agosto de 2017

Juego para el peque

Seguimos con las entradas conjuntas con mi mayor; otra vez, manualidades a dos manos (o a cuatro, realmente)
Tubos de papel de cocina + unas bolitas de corcho = juego para entretener al peque mientras mami cose.
Sé que me repito, pero lo mejor de estas manualidades es que disfrutan los dos: el mayor pintando y estando con mami, y el mediano jugando con el juego y con su hermano.

El soporte es el marco de un cuadro, que aquí no se tira nada (aunque a veces, debería, que los materiales para hacer manualidades se van acumulando y no hay tiempo para todo)
 R. pintó los tubos de cartón con las pelotas a juego (hay que ver el juego que nos dan las bolas de corcho), y yo hice el recipiente para guardarlas aprovechando una caja vacía de cartón y papel de regalo que no daba para envolver un regalo "normal".
El búho es el último resto de una tela laminada (no llega a ser hule) de la que compraba en el mercadillo, en aquella maravillosa época en la que en mi pueblo vendían telas en el mercado de los sábados.
 Para pegarlos, pistola de silicona caliente, que no sé qué haría yo sin ella. 
Una vez montado, se coloca  con un alambre del propio soporte (de cuando llevaba un cuadro, o una foto) aprovechando los pomos de la cómoda. Más sencillo, imposible. 

El juego es simple: el peque mete las bolas en los tubos, cada una en su color. Debajo ponemos una caja para que las bolas no salgan corriendo por la habitación (aunque eso también es divertido). La verdad es que le ha dado ratitos de juego, desde que tenía 18 o 15 meses (no recuerdo bien, pero el juego se hizo en agosto del año pasado. y todavía lo usa a ratos cuando sube)

Por cierto, como he dicho al principio, guardamos los tubos de papel higiénico y de cocina para hacer manualidades con ellos, así que si tenéis ideas para usarlos, somos todo oídos. 

lunes, 31 de julio de 2017

My little deer

Después de haber hecho estos pantalones para el cumpleaños de A.  me quedaba mucha tela (me sigue quedando) así que decidí coser los pantalones que tenía pensados desde que compré la tela: los My little deer de la revista Ottobre. Una revista que me compré sólo por ese patrón, porque necesitaba ese patrón para U. (por aquel entonces todavía pensaba en él como Baby Third).
Para mí, los pantalones con pies son un básico en un RN, porque los bebés se mueven, se quitan los calcetines, se les quedan los pies fríos... Así que cuando vi el patrón supe que la revista se venía a casa y que los cosería pronto.
Aquí mis My little deer con tela de flechas:

No tengo foto con ellos puestos porque no sé como calculé las tallas, pero hice la 68, así que supongo que podrá usarlos en un par de meses.
Como suponía, es un patrón que se ha convertido en mi favorito de este número, y ya le he cosido otros con una camiseta de papi y retales de camiseta  que apenas han dado para la cintura y la parte de abajo de los pies). Ahora hace calor, y tanto los pies como las piernas van destapados, pero no descarto coser más un poco más adelante. 
Enlazo en el Blog de Fans de Ottobre y en Menuda Inspiración.

domingo, 30 de julio de 2017

Ease into motherhood

¿Conocéis Ease in to Motherhood? Es una iniciativa de la mano de tres blogueras (Mexican pink ,  Sew fearless y Seamstresserin) para hablar durante el mes de julio de los cambios físicos y psicológicos durante la maternidad y cómo eso se ve reflejado en la costura. O al menos eso he entendido yo (que últimamente no entiendo mucho las cosas, el puerperio me tiene atontailla... con decir que ayer me di cuenta de que pasé un dí entero enhebrando mal la over...)
No suelo hablar mucho de mi por aquí, pero eso va a cambiar (tengo programadas dos entradas para hablar de la cesárea de mi hijo mayor) o al menos un poco. 

Comencé a coser en febrero de 2013, para hacerle pantalones a mi hijo mayor, ya que la ropa que veía en las tiendas no me gustaba, la veía demasiado ¿comercial? ¿sosa? ¿todos iguales?. Yo la definía como "de adultos encogidos", y no me gustaba que mi hijo tuviera que llevarla. En un mercado le compré unos "cagaos" que me encantaron, y poco después me atreví a usar la máquina (que había comprado para coser una carteras de cómic que cosía a mano antes de tenerlo) y le hice sus primeros pantalones, con un patrón que modifiqué mil veces hasta que conseguí lo que buscaba. No tengo foto de esos pantalones, pero los sigo teniendo, este invierno han sido el pijama de mi mediano.
La mayor parte de sus pantalones se los coso yo, aunque no puedo decir lo mismo de las camisetas (no me da la vida para tanto, como suele decirse)


Me encanta coser para mis niños, que me pidan un disfraz y sepan que se lo voy a hacer. Aunque eso implique que no sea tan chulo como uno comprado (tengo la "estúpida manía" de que el disfraz se pueda aprovechar luego para vestir o para pijama, así que no suelo usar rasetes ni telas de disfraz).
Me gusta hacerles felices a través de la costura.
Cuando nació A., el mediano, me atreví a coser más. Ya estaba convirtiendo la costura en una terapia. Subía a coser cuando estaba estresada y, aunque no podía coser tanto como me hubiera gustado, era feliz haciéndolo. Esa época coincidió con el final del máster que estaba estudiando, y mi tiempo se lo dedicaba casi en exclusiva al TFM (bueno, lo que me dejaba un bebé de cerca de un año y un niño de casi 4)
 Ahora que ha nacido U. es más fácil coser, porque además de la máquina normal tengo una remalladora (comprada dos años antes, pero que entre el miedo y el máster no había usado hasta el final del embarazo). La remalladora se ha convertido en mi nueva mejor amiga, puesto que antes ocupaba el descosedor XD

Desde que soy madre de tres tengo menos tiempo para mi, menos tiempo para el Blog (uso mucho entradas programadas, ya que las voy escribiendo a ratitos, por eso a veces no puedo escribir tanto como me gustaría) y menos tiempo para la costura, pero sigue siendo mi terapia. Me relaja coser, cortar las telas, elegir el patrón... y me encanta sentirme orgullosa de lo que hago. antes hacía joyería en arcilla polimérica, pero nunca he sentido que en mi entorno más cercano se me valorase (me regateaban, me cambiaban los precios o incluso las creaciones, se referían a lo que hacía como "mis mierdas") y ahora siento que lo que hago gusta. Al menos, siento que gusta a quien me importa: a mi misma y a quien lo lleva (normalmente mis hijos, un poco mi marido -calzoncillos y poco más, tengo que atreverme a más- y cada vez más, a las personas a las que se lo regalo). 
Coso por gusto, por hobby, y disfruto de cada minuto haciéndolo (aunque hay costuras que.... pero luego disfruto una vez terminadas, jeje)
 Otra cosa que me ha cambiado ha sido mi apreciación de mi misma. No sé si es por la costura o por la maternidad, o tal vez haya sido una combinación de ambas. Ahora que está de moda el "body positivity" (que no es otra cosa que aceptarse tal y como uno es) me doy cuenta de que tenía que haberme valorado mucho antes.
Tras el primer embarazo me quedé con 20 kilos de más, que hacían que no me viera cómoda con la ropa que tenía antes del embarazo (normal...no entraba) y empecé a usar ropa ancha, cómoda, y con la que me veía gorda pero disimulando. Tras el segundo embarazo me puse a dieta, mejoré la alimentación y perdí 13 kilos.  Todavía me sobraban pero ya me daba igual. Durante ese embarazo empecé a coserme ropa "premamá" (dos camisetas anchas, largas, para ir a pilates, porque con las de las tiendas no se me tapaba la barriga). Me sentía bien llevando mi propia ropa.
Cuando tuve al bebé seguí cosiéndome la ropa, y ahora ya me atrevo hasta con patrones de la ottobre XD
 Este último embarazo lo he pasado prácticamente con ropa hecha por mi. Desde las camisetas hasta el tankini con el que iba a natación. Y lo he lucido mucho, más que los otros.
Mi mentalidad ha cambiado, ahora me acepto tal cual soy, con mis kilos de más y mis estrías, y mis pelos (he dejado de depilarme, me acepto tal y como soy, y si lo hago será por mi misma, no por convenciones sociales), incluso me acepto con mis cambios de humor.

Y bueno, este es más o menos el resumen de por qué coso, qué siento al coser y cómo he cambiado desde que soy madre, hace ya 5 años. Sé que suena a tópico, pero en mi caso es normal: esto es lo mejor que me ha pasado; ser madre me ha abierto la mente, me ha dado la vuelta por completo y me ha descubierto cosas que ni sabía que existían, tanto de mi como de la sociedad, para bien y para mal.
Y ahora dejo de escribir, programo esta entrada para mañana (la he escrito del tirón, estoy que no me lo creo) y retomo unos pantalones que tengo a medias. 
Si habéis aguantado hasta aquí, gracias por leerme :) 

jueves, 27 de julio de 2017

Rums #30 Camiseta Estiu

Es jueves!
Es Rums!
Y yo vengo casando rayas

 Bueno... casi casando rayas, que este lado no me ha quedado tan bien como el otro. (Aunque es infinitamente mejor que las rayas de muchas prendas compradas)
 Me encanta como me ha quedado el cuello. Está hecho con la misma tela. Iba a hacer lo mismo en las mangas, pero de momento las tengo sólo con un borde hecho con al remalladora, ya si veo que lo necesitan les pondré puño.
He cambiado un poco el patrón, sin hacer la espalda de nadador (es la segunda estiu que hago así, la primera fue la de los helados) porque aunque me gustan las espaldas así y me parecen más fresquitas,  no me gusta que se me vean los tirantes del sujetador.
 Y aquí como queda por delante. Foto 100% natural, sin meter barriga ni nada XD Con la barriga de dos meses después de parir en todo lo suyo (ya casi he recuperado el peso previo al embarazo, me sobran sólo dos kilos, aunque comiendo el chocolate a la velocidad que lo como... Pero bueno, no tengo prisa, y es chocolate negro 85%, que he leído por ahí que cuenta como ensalada, no?)

Muchas gracias a Mi rincón de Mariposas por haber compartido el patrón. 

lunes, 24 de julio de 2017

Conjunto cocinero

Creo que debería dejar de editar fotos antiguas, porque me da mucha nostalgia ver a mis peques tan peques (y girarme y verlos taaaaan mayores, pero mayores de verdad, que R. tenía dos años en estas fotos y ya tiene cinco)
Hace tres años los reyes le trajeron a R. (¿o fue por su cumple? lo que está claro es que tenía dos años o así) la archiconocida cocina de Ikea, cocina que seguimos teniendo y que les sigue dando mucho juego (la recomiendo 100%)
En aquella época a R. le gustaba ver masterchef conmigo, sobre todo el de los niños (no vimos la primera edición, nos viciamos en la segunda) y coincidiendo con la final, R. me pidió un traje de cocinero para verla.
Así que, mami sube al taller, elige telas y manos a la obra. Ya le había cosido anteriormente un delantal, en naranja (¿os lo he enseñado? ays... mi mala cabeza...) así que no tenía problemas para encontrar el patrón. Sólo necesitaba uno de gorro, que no recuerdo de dónde lo saqué (era un círculo cosido a la tira que da vuelta a la cabeza; esa tira de tela lleva elástico por detrás para que le ajuste mejor).

 Por cierto, en casa la cocinita está dentro de nuestra cocina, justo donde acaba la encimera. Eso dificulta un poco la entrada a la galería, ya que la puerta no abre completamente, pero es el mejor sitio que se nos ocurrió, ideal para que ellos cocinen/jueguen mientras nosotros hacemos lo propio.
La verdad es que la usan mucho, los dos (tanto juntos como por separado, y cuando vienen amigos a jugar) pero no del modo tan idílico como yo me imaginaba: 
En mi imaginación, yo estaría cocinando tranquilamente mientras él (eso fue con R. con A. ya me había bajado de la nube) jugaba en su cocinita. En la realidad, yo estoy cocinando mientras ellos (R., A. o los dos, depende del momento) están ayudándome, cortando verduras, moviendo la comida en las sartenes, echando cosas a la thermomix... y para jugar en su cocinita está el resto del día. Y, ¿sabéis qué? me encanta que sea así, disfruto muchísimo cocinando con mis pequeños ayudantes.
Enlazo en Menuda Inspiración.