miércoles, 13 de diciembre de 2017

Falda velvet

Esta debería ser una entrada larga y con  muchas fotos, porque la tela se lo merece (bueno, la tela y la costura, que estoy súper orgullosa de esta falda) pero no encuentro las fotos que hice "ex profeso" para el blog, así que tiro de fotos de boda XD
Hace dos o tres años vi por Facebook un vídeo de una falda llamada "falda velvet", no recuerdo ahora de quien era el vídeo, pero me encantó la falda, me enamoré mucho, y decidí hacérmela a pesar de mis pocas nociones de costura (como faldas, había cosido una Siri -¿alguien sabe de qué hablo? sí, ¿verdad?- y poco más). En Cal Joan encontré la tela, casualidades de la vida, y la compré.
No seguí mucho el tutorial, porque empecé a seguirlo pero pronto vi que esa falda con tablas no iba bien con mi cuerpo, así que hice pliegues menos marcados. Realmente quedó muy sencilla pero muy aparente. En la cintura empleé el lema que usaba cuando cosía para mis muñecas: "si algo queda mal, ponle un lazo".
La falda cierra con cremallera invisible y un lazo tapando el cierre (tengo pendiente deshacer esa costura y poner puño blanco, liso y menos abultado, pero de momento sigue así, me gusta el efecto del lazo).
Me la hice para una boda.
Un año más tarde tuve otra boda, y decidí volver a ponérmela, pero esta vez con la bandolera a juego. Compré "lino" (que de lino no tenía nada, pero de los errores se aprende) y me hice una bandolera, decorando la cola con la tela. Ya que iba a pasarme la boda -era tipo cocktail,de pie- con A. porteado,por lo menos íbamos a juego, ¿no?

Hace poco tuvimos otra boda (esto...poco... en agosto) y pensé completar el look con unos zapatos a juego. Tenía unas esparteñas a medio coser, de la segunda boda (la de la bandolera), pero en vez de terminarlas, compré unas ya hechas y forré la parte de atrás.
Al final para esa boda me puse un vestido negro, liso y comprado (ya os enseñaré las fotos de mis hijos, que ellos sí iban con camisas hechas por mami).
En noviembre tuvimos otra boda, a mediodía, y esta vez sí me puse el conjunto completo: falda, bandolera y zapatos.

Enlazo en Mimi de las Malas costureras

lunes, 11 de diciembre de 2017

Medusas en gris

Empiezo por el final XD pero por lo menos lo enseño el mismo mes que lo he cosido, jeje.
Pronto os enseñaré dos conjuntos: uno precioso para un bebé Recién Nacido, y otro, con las mismas telas, para U. 
Me gustó tanto el patrón de la camiseta que cosí otra más, con la tela de medusas que compré pensando en él (¿bebé y medusas? sí, a veces tengo combinaciones raras en la cabeza, pero para mí era una opción perfecta para un bebé chiquitín) y seguramente coseré más, aunque más adelante (ahora lo que necesita U. son sudaderas, a ver si me pongo pronto a ello).
Mangas en la misma tela pero distinto color, y FOE negro en cuello, puños y bajo de la camiseta (esto no lo tiene el patrón, pero me gustó la idea de que le quedase menos desbocado)


Enlazo en Blog de Fans de Ottobre y Menuda Inspiración

domingo, 10 de diciembre de 2017

¿Mi lactancia fue fácil?

Estaba a medio redactar el inicio de la lactancia con mi hijo mayor, pero lo he borrado. Contar los partos no me ha costado (bueno, sí, pero tenía muchas ganas de hacerlo) pero esto... llevo queriendo escribirlo mucho tiempo pero no acabo de arrancar.
Mi hijo mayor nació de 38 semanas tras una cesárea, y tuvo la mala suerte de encontrarse con una madre primeriza (aunque cabezona) y unas abuelas criadas en la cultura del biberón, aunque con muy buenas intenciones y ganas de ayudar, que para algo fue el primer nieto.
Como estuve tres días ingresada para la inducción, aproveché cada segundo para dejar clara mi postura: A quien le diera un biberón a mi hijo, lo denunciaba, y me daba igual que fuera una abuela o una enfermera. Yo iba a dar teta, y estaba dispuesta a todo para conseguirlo (si algo tengo que agradecer a mi matrona es que, pese a su escasa formación en lactancia, me descubrió a Carlos González y la posibilidad de dar teta, ya que yo no tenía ni idea de nada, y cuando era pequeña daba el biberón a mis muñecas).
En el hospital tardaron dos horas en dármelo, así que esa primera hora sagrada de la que hablan, y que dicen que es tan importante para el inicio de la lactancia, nos la perdimos. Cuando me lo dieron lo puse en el pecho, se metió el pezón en la boca y se quedó durmiendo. 
Así estuvo toda esa primera noche, encima de mi pecho, pero sin mamar. Las enfermeras entraban cada dos horas para controlarle el azúcar (pesó 4 kilos) y metían mi pezón en su boca. Chupaba un poco y a dormir. Yo no me preocupé, porque también quería dormir.
La segunda noche en el hospital mi hijo lloraba, y lloraba, y lloraba... no se enganchaba y yo estaba tan dolorida y tan incómoda que no sabía que hacer. Las enfermeras entraban, me preguntaban como iba y metían mi pezón en su boca. No les reprocho nada, al contrario: consiguieron que mi hijo mamase aunque el método no fuera el más adecuado. Esa segunda noche tuve que lidiar con los primeros comentarios de "eso con un biberón se soluciona" por parte de la abuela de la criatura. Pero ese biberón no llegó. Pasamos una noche mala, pero por fortuna pasó.
Cuando nos dieron el alta, me alertaron sobre la bajada de peso de mi bebé: nació con 4010 y había perdido 400 gramos: el 10% que se considera normal.
 
En casa las cosas no mejoraron. Nada más llegar, mi peque tenía hambre, y me lo enganché. Como no había forma de que se enganchase, intenté la postura de rugby, y ahí empezaron los comentarios:
- ¿Cómo le vas a dar teta así?
- Déjalo, si no tienes pezones (tengo pezones planos, pero los tengo, jeje)
Con toda la buena voluntad del mundo, e intentando imitar a las enfermeras, una de las abuelas (había tres en total) cogió mi pezón y lo intentó meter en la boca del bebé. Ahí ya sí que no hubo manera... él lloraba, yo estaba nerviosa, el padre de la criatura intentaba ayudar sin saber cómo... y los comentarios aumentaban.
- ¿No ves como no puedes? Si no tienes pezón.
- Eso con un biberón se le pasa, que tú eres muy cabezona y el crío está pasando hambre.
- Lo estás matando de hambre.
De lo que pasó después no estoy orgullosa, pero bueno... las mandé callar, les dije que si ese era su modo de ayudarme, se fueran de mi casa (las mandé a la m., realmente), que mi hijo iba a tomar teta y que me dejaran tranquila.
Se fueron y nos dejaron solos, pero no hubo manera. Ni rugby, ni posturas normales, ni tumbada en la cama... 
A las tres de la mañana yo tenía una ingurgitación que hacía que el pezón estuviese plano y el bebé no pudiera engancharse a él. Él lloraba, yo lloraba, y ni su padre ni yo sabíamos que hacer, así que llamé a mi madre para decirle que nos íbamos a urgencias, a ver si allí alguien podía ayudarme a que mi hijo se enganchara. 
Mi madre se presentó en mi casa con lo que le dije que comprase: un sacaleches, una jeringuilla y pezoneras. No quería usar pezoneras, porque la matrona había dicho que eran lo peor, que interferían en la lactancia y que no debíamos usarlas, pero me las puse y fue instantáneo: se enganchó a la pezonera y empezó a mamar. 

A los pocos días tuve la revisión con la matrona, y cuando me preguntó por la lactancia le dije que íbamos con pezoneras pero que bien, y ahí me dijo otra de sus perlas:
- Las que son como tú dan teta dos semanas y luego ya lo dejan.
En fin...
A los tres meses conseguí quitarme las pezoneras y luego seguimos 29 maravillosos meses, hasta que se destetó en el embarazo de su hermano, al cual a día de hoy le sigo dando teta (32 meses), una teta que comparte con su hermano de 7 meses. 
Sigo sin saber a que se refería mi matrona con lo de "las que son como yo", pero bueno XD
Al inicio de la lactancia de mi hijo mayor lo pasé mal, pero en todo momento conté con el apoyo de mi marido, y eso me ayudó muchísimo. Cuando me preguntan por mis apoyos a la hora de dar teta siempre digo que él fue mi apoyo incondicional (esa primera noche en casa le dije que igual todos tenían razón y el bebé necesitaba un biberón, y él me dijo que no, que yo podía y que no me preocupase ni pensase en dar biberón). En aquel momento no había grupo de lactancia en mi pueblo, y tampoco fui a otro hasta que no tuvo mi hijo casi un año. No tenía una tribu en la que apoyarme, y él fue mi apoyo. Más adelante, buscando como quitar las pezoneras, descubrí las tribus virtuales, el grupo de lactancia Madre a Madre (que entonces era Lactando), la existencia de las asesoras de lactancia... 
En ningún momento quiero decir que la teta sea mejor que el biberón, ni nada por el estilo. No pretendo culpabilizar a nadie, sólo contar mi experiencia. Cuando la gente me ve dar teta me suelen decir que lo hago porque he tenido suerte, y yo creo que no, que lo que hice fue creer en mí misma y ser cabezona, y buscar apoyo y ayuda cuando lo necesité (mastitis, perlas, ingurgitaciones, frenillos... son cosas que pasan pero con ayuda se superan).
Espero no molestar a nadie con esta entrada, en serio, no es esa mi intención.
De la lactancia de mis otros dos hijos no tengo mucho que contar: ambos se engancharon semi-bien en el hospital, y muy bien en casa, a pesar del frenillo de mi mediano (bueno, los tres tienen, pero sólo me ha dolido el suyo), así que creo que esta va a ser la última entrada personal en muuuuucho tiempo, ya volvemos a las manualidades y la costura. 

miércoles, 6 de diciembre de 2017

Neceser de ¿patchwork? Mimi #10

Esto del patchwork no es lo mío, pero por intentarlo que no sea.
Con retales de loneta sueca, un neceser cosido a mano a ratitos de tele (de esas veces que quieres coser pero no puedes porque la máquina está arriba y tus hijos duermen abajo
Por dentro lleva forro, y hasta la cremallera la he cosido a mano (menos mal que no hay foto de cerca, jeje). Lo importante es que cumple su función: se pueden meter cosas dentro, y me sirvió para quitarme de encima unos pocos restos de tela.
Enlazo en la semana número 10 de Mimi de las Malas Costureras.

lunes, 4 de diciembre de 2017

Entre gnomos anda el juego... otra vez

Hace tres años cosí para R. un peto de gnomos, con una tela preciosa: aquí lo publiqué.
Tres años después, lo ha heredado A., y mirad que bien le queda:
 Aunque es con tela plana y no con camiseta, resulta cómodo y le da libertad de movimiento (le valdrá todavía un año más)
 Y aquí por detrás, que acabo de darme cuenta de que la foto se ve algo borrosa.
Estas fotos son del verano, pero ahora mismo todavía lo lleva, con una camiseta debajo.
Enlazo en Menuda Inspiración,

sábado, 2 de diciembre de 2017

Regalando mochilas

¿Cuántas mochilas he cosido ya? Creo que, junto con las pizarras enrollables, son mi regalo preferido para hacer, porque aparte de ser bonitas, son muy prácticas. ¿Qué niño no necesita una mochila? En nuestro caso particular, más de una y más de dos, porque o se pierde entre los juguetes de la habitación, o está lavándose, o la tenemos con cosas para el parque y la necesitamos para el cole...
Por eso cuando fue el cumple de P., decidí coserle una mochila, con temática de Cars, película que vimos hace relativamente poco (lo que significa que es entre ayer y hace seis meses... ese es mi concepto de "hace poco")
Esta no es la última mochila que os enseñaré por aquí, ni por supuesto la última que coseré XD

lunes, 27 de noviembre de 2017

Arreglando rotos

Cuando os conté que yo no celebraba Halloween os conté que, junto a la camiseta de murciélago, había cosido unos leggins negros para completar el conjunto.
Costura rápida, express, que duró poco intacta, ya que jugando,esa misma tarde, el peque se cayó y los rompió un poco (o un mucho, que vaya boquetes se hizo el pobre).

Para solucionar el problema: mis primeras rodilleras.
Como supongo que ya sabréis, (y sino, su camiseta seguro que os da una pista) a R. le gustan los Pokemons, así que... rodilleras de dos Pokemons y roto arreglado. He conseguido aprovechar los leggins y pasar de unos pantalones negros básicos a unos más de su estilo y de su gusto.

Enlazo en Menuda Inspiración y, por supuesto, en blog de Fans de Ottobre.

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