lunes, 14 de septiembre de 2015

Control de esfínteres y calzoncillos molones

Llevaba tiempo queriendo escribir esta entrada, pero no sabía bien como hacerlo; también ha sido complicado encontrar el hueco para sentarme y escribir.
El peque cumplió tres años en junio, y ha empezado el cole ahora, en septiembre. Os imagináis el verano que hemos pasado, no? Raro era el día en que no me recordaba alguien (con la mejor de las intenciones, eso no lo dudo) que debía despañalearlo antes de empezar el cole.
He (hemos) leído mucho sobre el control de esfínteres, y teníamos las cosas claras. en resumen: va a ser él quien decida cuando dejar el pañal. Podría daros mil y una explicación al respecto, pero tampoco quiero aburriros ni salirme demasiado del tema.
Podría hacer una lista chachi guay sobre dejar el pañal, trucos y demás, pero se resume en: el niño dejará el pañal cuando esté preparado para ello. Con esa máxima llegamos a agosto, y ahí se nos planteó el problema de que en el cole no iban a permitirle llevar pañal. "Ok -pensé- buscaremos opciones". Mis opciones fueron braga-pañales desechables, compramos un paquete y todo, y pensé también en hacerlos de tela, tipo calzoncillo, para disimular un poco en el cole. Lo que no pensé (pensamos, que su padre también estaba de acuerdo conmigo) fue en forzar algo para lo cual él no estaba preparado.
Un día, hablando, me dijo que quería unos calzoncillos de dinosaurios, y ahí que subió mamá a coser unos calzoncillos de dinosaurios (hasta las dos de la mañana, que el antojo le dio tarde). Al día siguiente, cuando los vio, me dijo que muy bonitos, pero que prefería pañal. Y ahí quedó la cosa. 
A mitad de agosto tuvimos un pequeño/gran susto, que me hizo pensar que en un segundo cambia la vida y no es tan importante si lleva o no pañal en el cole. Decidimos no volver a preguntarle (por las mañanas le preguntaba si quería pañal o los calzoncillos de dinosaurios, y él elegía pañal) y dejarle a su ritmo, sin presiones. Más bien nos sirvió para reafirmarnos en nuestra idea de que el pañal no se quita, se deja, y él lo haría cuando estuviera preparado para ello. 
Y él solo, al día siguiente de haber decidido eso , decidió que no quería pañal. Se levantó y me pidió que se lo quitara, se lo quité y, cuando fui a ponerle otro, me dijo "no, mamá, no quiero pañal". Le pregunté si quería calzoncillos, me dijo que sí (me puse muy contenta, para que negarlo) y hasta hoy. Luego le cosí los calzoncillos que os enseñé hace un par de entradas y fuimos a comprar más, por si acaso había escapes y problemas, que mi tiempo para coser está empezando a escasear. 
Y bueno, eso es todo. Me alegro mucho de haber respetado su ritmo, de haber esperado a que estuviera preparado (y me arrepiento de haberme agobiado y dejado agobiar con el inminente inicio del colegio). Ha habido escapes, por supuesto, pero creo que lo lleva bastante bien. 
También teníamos claro que si al día siguiente hubiera pedido pañal se lo hubiéramos vuelto a poner, sin considerarlo un retroceso. 
Y estos son los calzoncillos molones, los primeros que le cosí, utilizando el patrón de Naii, retales de camiseta que tenía por casa, y elástico verde de Hilos y Más
¿A que me quedaron monos? 



Aprovecho para enlazarlos al Reto vuelta al cole que ha organizado Hilos y Más en su blog. 

3 comentarios:

  1. Qué chulos ; ) y que etapa tan bonita.
    Disfruta mucho que crecen muy rápido
    Saludos

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  2. Qué chulos ; ) y que etapa tan bonita.
    Disfruta mucho que crecen muy rápido
    Saludos

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    Respuestas
    1. muchas gracias. si, se me está haciendo demasiado mayor :(

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