En enero fue el cumple de mi sobrina, y siguiendo (o más bien, estrenando) la idea de los regalos hechos a mano, le hice una pizarra enrollable.
Me encanta este tipo de pizarras, porque se pueden llevar encima y sacarlas para que el peque (la peque, en este caso) pinte y se lo pase bien. Y con trapito para borrar y seguir pintando,como en una pizarra normal.
Además, con estas telas tan bonitas, todo queda bien, no?